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miércoles, 2 de noviembre de 2011

La competencia de los sentidos

En el artículo de la semana anterior compartimos ideas sobre la importancia de la empatía en su sentido más amplio, ser empáticos con la vida misma, con la especie, con el universo y lo que en él habita, ¿Lo recuerdas? Te explicaba también un poco de cómo las neuronas espejo son clave básica en el aprendizaje “por toma de perspectiva”, en el cual aprendemos de las experiencias de otros, llámense situaciones o personas.

El ejercicio de nuestra semana fue observar, ampliar la visión periférica, espero que tus alumnos o tus hijos al igual que tú lo hayan practicado y hayan descubierto cosas que normalmente pasan desapercibidas por nuestra vista, porque ¿Cómo podemos ser empáticos con algo que usualmente no vemos?

Bien, ahora lo que procede es despertar los otros sentidos e integrarlos en nuestra Unidad Cuerpo Cerebro Mente (UCCM). Desde que iniciamos este blog hemos hecho prácticas para despertar y agilizar zonas neuronales que usualmente están en reposo, al menos conscientemente, seguiremos trabajando con el objetivo de dinamizar esas zonas cerebrales que favorecen el aprendizaje por toma de perspectiva, el cual es básico para aprender por inferencia, y ésta última es una “maravilla” en el desarrollo no sólo escolar de las personas.

Nuestra práctica de esta semana parte del siguiente cuento, el cual sería muy favorable que les contaras a tus alumnos y/o hijos:

“Hubo una vez una competencia entre los sentidos, como tú sabes los sentidos son: La vista, el tacto, el olfato, el oído y el gusto. Trataban de demostrar cuál de ellos era el más importante, y así cada uno empezó a explicar las ventajas que le traía a las personas, por ejemplo, la vista decía que era el sentido más importante ya que sin ella, no se podría tener idea de cómo las cosas lucían, y así argumentó tantas y tantas cosas que obtenemos cuando podemos ver. Luego los otros sentidos continuaron hablando de sus ventajas sólo viéndose a sí mismos.

El juez, que era un búho que poseía poderes mágicos, al ver que esta competencia se estaba complicando ya que cada sentido pensaba ser el más importante de los demás, roció sobre ellos polvo de estrellas y todos se intercambiaron. Ahora, la vista se había transformado en el tacto, el oído en el olfato y así todos quedaron diferentes.  Después de hacer este acto de magia, el juez les pidió que explicaran nuevamente la importancia de cada uno, te imaginas a la oreja explicando las maravillas de la vista, o qué tal los ojos hablando sobre lo sensacional del gusto… ”

Ahora lo que haremos será lo siguiente: Escoge tú uno de los sentidos el que más te guste, o el que creas que es más importante, dibuja y escribe algo sobre sus ventajas sobre el resto de los sentidos, luego tu maestr@ , tu mamá o quien esté a tu cuidado, rociará polvo de estrellas sobre ti para que cambies de sentido y así continuarás la práctica diciendo por ejemplo: Yo soy el olfato (tu sentido favorito) y hablaré de las ventajas de la vista, y así con el resto de los sentidos, al final dibuja y escribe algo sobre cómo te sientes después de haber sido todos los sentidos y después de haber recibido tanto polvo de estrellas…

Da el tiempo suficiente para que tus alumnos puedan primero identificar algún sentido y para que realicen las actividades. Este ejercicio favorecerá la integración consciente de nuestra UCCM en función de lo necesario para percibir estímulos del ambiente y continuar con el desarrollo de nuestro proceso.

Dejo abierto este espacio o el facebook para retroalimentación o para profundizar o aclarar un poco más algún concepto o proceder.

¡Deseo que igual tú te bañes con polvo de estrellas esta semana!

Mtra. Nse. María Natividad Fernández Morfín.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Simón dice.... Fortalezcamos la unidad Cuerpo-Cerebro- Mente

Hoy daremos claves para poder aplicar algunas de las herramientas de la Neurociencia y la Neuropsicoeducación dentro del aula, que también podrían ser útiles en nuestra casa para apoyar a nuestros hijos a propiciar mejor rendimiento escolar. En el artículo anterior  mencionamos que somos una unidad, CUERPO, CEREBRO, MENTE (UCCM). Como primer paso tendremos que procurar que estos tres elementos realmente se encuentren conectados en UNIDAD, y para ello hay algunos ejercicios que pueden ser de mucha utilidad. 
Algunas prácticas que nos ayudan a establecer esta unidad podrían ser los siguientes:

  - Pide a tus alumnos o a tus hijos que imiten los movimientos de  las actividades que tú vayas mencionando, por ejemplo: Andemos en bicicleta, caminemos, conduzcamos un auto, patinemos, ahora  juguemos boliche, nuevamente caminemos,  volemos un avión, evacuemos en un sismo.  Da el tiempo suficiente para que hagan cada una, también procura un espacio apropiado para realizarlo, con buena ventilación y sobre todo espacio para moverse libremente. Siguiendo esta dinámica podrías incluir otras actividades.

-  Como puedes notar, algunas de ellas serán conocidas y muy probablemente practicadas por la mayoría de los alumnos, como caminar, o andar en bicicleta, pero ¿Qué sucede con el resto? Si tú les dices a tus hijos o alumnos que vuelen un avión, podrán ellos simular algunos movimientos en referencia a ello, o tal vez, que conduzcan un auto…Desde luego que sí, aprendemos también de lo que vemos que otros hacen, con esto no quiero decir que por hacer movimientos en referencia a la actividad, los alumnos sean capaces de volar un verdadero avión, pero sí podrán, al intentarlo, al imitar lo que han visto en otros en persona, o en televisión, incluir y unificar, de esta forma damos ejercitación sencilla a la unidad CUERPO, CEREBRO, MENTE.

El cerebro tiene la capacidad de procesar en primera y en
tercera persona, por lo tanto, al observar lo que acontece a
otros aprende de ello. Un ejemplo muy simple para dar
sustento a esta afirmación, es la forma en que algunas
personas actúan ante una contingencia a emergencia.
Nunca han estudiado qué hacer, por ejemplo en caso de un
incendio, pero en algún programa o tal vez en algún libro o
revista leyeron algo al aspecto, o quizá escucharon la
experiencia de alguien en una situación de este tipo, y al
verse involucradas en el mismo contexto, su cerebro
reaccionó astutamente conjuntamente con el instinto de
supervivencia. Por lo tanto las personas hicieron JUSTO
LO NECESARIO para salvarse y quizás hasta salvar a otros.

Esto no es así para todas las personas, pero en la medida en
que estemos más conscientes y más entrenados en nuestra
UNIDAD seremos capaces de aprender más y mejor no sólo
de nuestras experiencias, sino de todo aquello que nos
rodea.

La tarea para esta semana, entonces es ejercitar nuestra UNIDAD con actividades en las cuales las diferentes partes del cuerpo se vean involucradas, incluso se podrían hacer sonidos. Es recomendable que antes de hacer los ejercicios tengas una lista con ellos para poderlos guiar de una mejor manera. Dentro de la clasificación es aconsejable mezclar después de dos actividades de movimiento completo, una que sea más tranquila y luego dos o tres con mayor implicación de partes del cuerpo o complejidad. Si tú como maestro o padre/madre de familia lo haces también, sería muy provechoso.

 Recuerda que en estos términos de enseñanza lo predecible es sinónimo de aburrido esto debe ser como una caja de sorpresas al practicarlo con los alumnos y/o con tus hijos.

La próxima semana veremos cómo ir orientando estos ejercicios y otros más a las zonas cerebrales involucradas en el aprendizaje, la retención y la creatividad. ¡Mucha suerte!

Maestra María Natividad Fernández Morfín.



lunes, 19 de septiembre de 2011

Conectados por la vida en este espacio

Me da mucho gusto poder abrir este espacio de interacción, en donde podremos compartir algunas experiencias y reflexiones en torno a aspectos fundamentales del desarrollo humano desde la perspectiva de “Mis cartas de Navegación”.
Lo primero que deseo compartirles se refiere precisamente a la posibilidad de estar ahora aquí, a través de este medio y espontáneamente me surgen algunas preguntas ¿Será casual que yo esté aquí escribiendo acerca de este tema  en este espacio? ¿Será casual que tú lo estés leyendo ahora? ¿Qué será lo que te mueve a ti y que será lo que me mueve a mí?...

Lo que me viene casi de inmediato es, recordando reflexiones hechas por otros antes que yo, que la mano que te mueve a ti, es la misma que me mueve a mí. Tú y yo estamos de alguna manera conectados por la vida en este espacio y en este tiempo en particular. De igual manera, estamos conectados tú y yo con otros más y ellos con otros más y así hasta el infinito, de manera que incluso, hasta podríamos pensar que es posible entonces que estemos todos unidos a través de hilos invisibles, que van mucho más allá de lo que usualmente solemos considerar. Todos teniendo que ver con todos…

Y si esto fuera verdad… ¿Qué efecto tendría entonces aquello que yo decidiera hacer en mi entorno de relaciones? ¿A cuántas personas verdaderamente llegaría a “afectar”? Y si siguiéramos pensando que esto es algo posible… ¿Qué pasaría si yo, concientemente, eligiera asumir una postura en donde pudiera ver a cada persona de mi entorno cercano como verdaderamente digna de ser amada?...

Podría partir, por principio de cuentas, por aquellos que me son verdaderamente cercanos como papá y mamá, mis hermanos, mis abuelos… Podría considerar que independientemente de lo que hacen,  han hecho o que hicieron en algún tiempo, sólo por ser personas, son VERDADERAMENTE dignos de ser amados. Y que tal si además, me propusiera MUY CONCIENTEMENTE tratarlos en función de eso, no solamente pensarlo… llevarlo a la práctica, disponiéndome a dar desde una sonrisa hasta el agradecimiento.
Y ¿Qué tal que pudieras ir más allá y que incluyeras además de a esos “muy cercanos” a otros más? ¿Cómo sería entonces el entorno? ¿Cuál sería entonces el efecto de lo que haces? ¿Hasta donde crees que llegaría?

Quizás estamos iniciando algo así o quizás estamos sólo reflexionando, pero aún así ¿Qué pasaría si esto fuera posible, si esto fuera real?
Mario Alberto Núñez Molleda
Psicoterapeuta