jueves, 28 de junio de 2012

Capacitación para maestros que dejan huella


Cuando escuchamos sobre un curso de capacitación, muy probablemente lleguen a nuestro entendimiento varias ideas, como por ejemplo, aprender algo nuevo, adquirir nuevas habilidades para mejorar nuestra labor, conocer conceptos de vanguardia que pudieran ser implementados en el aula… Un sinfín de representaciones gráficas y  expectativas suscitadas por el título o nombre que se le dé a dicho curso. Lo cierto es que la actualización, el continuo aprender son elementos necesarios en nuestras vidas, al igual que en nuestro trabajo. Benjamin Britten decía: “Aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede”. Nuestro cerebro es como un músculo, que al estarlo utilizando frecuentemente se entrena, se activa; pero ¿Qué pasa cuando la situación es contraria? Existe atrofia, el músculo pierde movilidad, capacidad de reacción, lo mismo sucede con nuestro cerebro.

Vivimos en un mundo cambiante, en continuo movimiento, con necesidades educativas y de formación que representan un reto muy interesante para los docentes. Retos que demandan de maestros flexibles sí, pero también que exigen maestros bien preparados, con la capacidad y sensibilidad necesarias para formar a las generaciones que le dan y darán dirección a nuestro mundo. ¿Cómo estamos nosotros ahora mismo para enfrentar estas necesidades?  ¿Estamos listos para ejercer con pasión nuestra labor docente? ¿Estamos preparados para decir sí?

Mientras disfruto y aprendo como ponente, tallerista o capacitadora, he descubierto que es más común de lo que se esperaría, recibir audiencias con ideas muy vagas de los temas que se tratarán en los cursos o incluso los beneficios prácticos que les aportarán. Imagino que en gran parte se debe a que es naturaleza humana, seguir la inercia del trabajo y la preparación profesional, en distracción involuntaria.

Con mucha frecuencia percibo que sólo el  70% de los asistentes llega antes de la hora prevista, el 10% llega al momento de inicio y el resto se van incorporando en los primeros 10 ó 15 minutos. Muchos compañeros dicen que es cuestión cultural, yo creo que es problema de los relojes y la forma en que están sincronizados con el tiempo.

Una vez que comenzamos, se empieza el espacio a llenar de sonrisas, movimiento, anhelos, vivencias, emociones, aprendizajes, saberes entre otras muchas percepciones y manifestaciones de nuestros sentidos.
No puedo imaginar, por lo tanto, una capacitación o taller estático, pasivo, o mayormente receptivo… Creo que aún yo como guía del mismo,  saldría huyendo de hastío. Considero que el concepto de aprendizaje siempre está en un proceso dinámico, y por consiguiente, nosotros maestros al estar en una actividad formativa, debemos estar compartiendo activamente, dinamizando los procesos necesarios para enriquecernos y aprender herramientas útiles, tan prácticas que podamos utilizar y experimentar en el aula para mejorar nuestra calidad educativa, al día siguiente de recibida la capacitación, o en corto plazo.

Se aproximan cursos de capacitación y entrenamiento, los cuales tendré el enorme gusto de dirigir en compañía de coautores y colaboradores, en nuestras distintas áreas: el manejo de metodologías activas para la instrucción del Idioma Inglés en nivel Preescolar y Primaria (“BRAIN ACTIVATING ENGLISH”),   para el desarrollo humano y adopción de valores forjando actitudes en el nivel Primaria (“MIS CARTAS DE NAVEGACIÓN”), y estímulos dinamizadores de la comprensión lectora.  Todas ellas con el objetivo de retomar los procesos naturales de Aprendizaje, con bases en la Neuropsicoeducación y con inclusión y vinculación de modelos educativos de vanguardia.  Hago a continuación un elenco de las fechas y sedes donde se realizarán las mismas, extendiendo a todos los docentes interesados en refrescar estrategias pedagógicas y didácticas, a contactarnos para asistir a las mismas:

Las sedes y fechas:

Morelia, Michoacán; 1 de Agosto.

Celaya, Guanajuato; 2 de Agosto.

Salamanca, Guanajuato, 3 de Agosto.

Guadalajara, Jalisco, 4 de Agosto.

Querétaro, Qro, 6 de Agosto.

Pachuca, Hidalgo; 8 de Agosto.

México, D.F; 9 de Agosto.

Metepec, Estado de México; 11 de Agosto.

Zamora, Michoacán; 16 de Agosto.

Uruapan, Michoacán; 17 de Agosto.

Apatzingan, Michoacán; 18 de Agosto.

San Rafael, Veracruz; 28 de Agosto.




Todos los talleres son en horario de 10 a 2 de la tarde, y de 4 a 7 p.m. Un total de 7 horas de compartir aprendizajes significativos.

Te invito a navegar en esta embarcación pesquera, llama para más informes al 01-800-830-4114 ó envía tus comentarios a inf@zarragaeditores.com

“La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle”.  (María Montessori)

Mtra. Nse. María Natividad Fernández Morfín

lunes, 11 de junio de 2012

La historia de amor...


Muchas veces he escuchado como algunas personas me comparten con gran tristeza la experiencia de haberse enterado de que “No fueron planeados en el momento de su nacimiento” o aún más, “que no fueron deseados”… Cuando escucho esto, cuando puedo percibir incluso el tono en el que esto se expresa y la carga afectiva que le acompaña, pareciera que eso conlleva un enorme peso que habrá de cargarse la vida completa y que irá invariablemente acompañado de dolor o angustia o infelicidad, como si la persona dijera constantemente en su interior “Dado que no fui deseado o planeado en mi concepción, entonces no puedo ni debo ser feliz ¿Cómo podría serlo?” y bueno, casi hasta parece que esto fuera realmente verdadero, por lo menos así lo atestiguan las innumerables y dolorosas experiencias transcurridas.

 Ahora bien, ¿Será realmente así? ¿Será que dado que no fui esperado o deseado en mi concepción no tengo entonces derecho ni posibilidad de ser pleno o feliz? Si trato de valorarlo centrado en mí, surgen muchas dudas al respecto… ¿Será acaso que nosotros controlamos del todo el asunto de quien nace y quien no?,  ¿Será que realmente controlamos también cuando se nace y cuando no?. A mi esto me parecería una gran arrogancia, al ponerme yo en esa posición pareciera que yo fuera más grande que la vida, pareciera también que yo la pudiera controlar y eso me resulta una percepción que tiene muy poco que ver con la realidad, considero que la vida invariablemente es mucho, pero mucho más grande que yo y que definitivamente tiene sus propios caminos que algunas veces medio puedo entender y ejercer algún control, pero que las más de las veces pareciera que más bien yo no soy más que una ligera pluma mecida por sus juguetones soplidos que me hacen ir y venir, subir y bajar, a veces incluso caer en picada.

 Cuando presto demasiada atención a ese asunto de que si fui deseado o no,  si fui planeado o no, me olvido de ver el evento más importante para mí: ¡Qué estoy aquí! ¡Qué tengo la oportunidad de vivir como sea que la vida haya llegado para mí! ¡La puerta se abrió y entré, no hay más! Y para que esa puerta se abriera para mí, invariablemente, me guste o no, lo sepa o no, lo quiera ver o no… existe una historia de amor, no de ese amor romántico que se vive en nuestras más apasionadas telenovelas, sino de ese otro tipo de amor, ese enorme amor que se encuentra del lado de la vida, que todo lo sostiene, lo energiza y que en esa maravillosa sintonía con la naturaleza, mucho más allá de la razón nos permite la posibilidad de la cocreación.

 Puede ser que la historia de amor que nos antecede haya sido muy pero muy breve, tanto que quizás incluso los mismos protagonistas no se percataron de ello o no la recuerdan, o bien, puede ser que haya sido una historia de amor cuya duración incluso aún hoy la podamos constatar y mirarla en su caminar desde lejos, esa duración tampoco es lo más importante, no hay una que valga más que otra, en realidad cada una tiene su propio valor y su propia trascendencia, la cual, por cierto, cobra vida a través de ti y de mi y todos y cada uno de nosotros que tenemos la fortuna de permanecer aún aquí mientras llega nuestro momento.

De manera que entonces no importa tanto si fui o no deseado, si fui o no planeado, lo importante es que hubo una historia de amor para que yo llegara y que ESTOY AQUÍ, lo demás… son solamente eventualidades del camino que nos van dando justo lo que necesitamos para poder ir llegando a ser lo que hemos de ser.
Mario Alberto Núñez Molleda- Psicoterapeuta